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jueves, 29 de noviembre de 2012

Los moriscos que se quedaron

bautismo moriscos
Bautismo en masa de moriscas
Mas allá de la orden de 1609 de la expulsión de los moriscos y de la creencia durante  siglos de que todos los moriscos  han desaparecido de España, existen pruebas contundentes de que no existió una expulsión total, sino que muchos han logrado quedarse, ya sea en sus tierras de origen como en otros territorios de España o bien se han ido a Berbería para  regresar nuevamente, permaneciendo hasta hoy.



Para empezar, transmito un extracto del libro LA INQUISICIÓN, Tribunal contra los delitos de fe, de Pilar Huertas, Jesus de Miguel  Antonio Sanchez..
En la pagina 266, recoge que en el siglo XVIII, entre los años 1700 a 1745 se dieron casos, de procesos a moriscos que acabaron con condena pública, en total fueron 96 casos. Mucho mas aislados en comparación con el siglo anterior.

Unos manuscritos de   Francisco Ximénez, trinitario toledano contemporáneo del siglo XVII, quien viajó a Tunez, para fundar un Hospital para cristianos,  relata acerca de una familia morisca que había logrado esconderse y escapar de la expulsión de 1609.  Un siglo después,  por disputas familiares, al final, fueron denunciadas ante las autoridades y fueron encarceladas, pero por increíble que fuera, la pena no fue tan gravosa como la gran mayoria de los casos de la Inquisición, y fueron desterrados a Barcelona. De allí pasaron hasta el imperio Otomano hasta arribar a Túnez en 1731 donde tenían unos parientes con cierto poder económico, los Lauja, (1) Un descendiente de esta familia, fue Primer Ministro del Bey en Túnez en los años 40 del siglo XX

Un grupo compacto de moriscos granadinos, que se han asimilado,  han logrado llegar a posiciones de prestigio, tales como  letrados, alcaides, artesanos, curas, productores de la seda, etc.  producto de su esfuerzo y también de la ayuda colectiva, practicando la endogamia, hecho que se ha mantenido hasta finales del siglo XVIII. Algunas de estas familias han logrado burlar las órdenes gracias a mercedes concedidas a familias de linaje colaboracionistas.
Las de menos recursos, gracias al fraude o permisos temporales otorgados por la corona. Lo curioso de todo esto, es el caso de ciertas familias de origen practicamente marginal, como se hicieron de fortuna con el correr de los años.
moriscos

Para mantenerse, también han recurrido a la endogamia o hipogamia. Buscaban contactos entre familias de las misma élite morisca, y casaban hijas e hijos entre ellas. También sucede el caso de que casan a moriscos de escasos recursos con familias ricas moriscas.  Su fin es preservar, a pesar de las diferencias económicas, sus costumbres y creencias, por mas que ya para entonces   sus tradiciones no estén intactas  Por otra parte la hipogamia era una posibilidad  para aquellas familias que no podan pagar altas sumas en dote, entonces casaban a sus hijas, con familias de bajo nivel, incorporándolos en sus propios negocios  u oficios.

Estas, han podido probar su hidalguía, linajes o limpieza de sangre, obviamente con documentación falsa, comprada a autoridades, autoridades que a su vez,  salen de estas mismas familias y que lograron posicionarse. Se ubicaron en puestos claves  como alcaides, jueces, caballero veinticuatro de Granada, eclesiástico, etc para así, burlar o mirar para otro lado, y poder otorgar documentación que permita a estas familias vivir y ejercer sus profesiones o comercio sin grandes problemas y posicionan a sus familias como método de integración, pasando  desapercibido ante la sociedad.

Los que optan por la rama eclesiástica, no lo hacen (aunque si hubo excepciones) por vocación, sino por "inversión". Un hijo o pariente dedicado a la Iglesia, era un privilegio ya que le otorgaría importantes ingresos y  a su vez respetabilidad, un escudo protector ante posibles murmuraciones, rechazos y posibles requerimientos ante autoridades inquisitoriales.

Dentro del Reino de  Granada, se pueden mencionar algunos casos:

Varones eclesiásticos: Fray Leandro de Granada, jesuitas Ignacio de las Casas, Juan Pedro Aranda de Sotomayor, Alvaro de Mendoza (1727) entre otras

Endogamia e hipogamia: Los Salido de Guadix, que siendo de muy baja estirpe social y económica, se enriquecen  de manera desconocida, en pocos decenios, encontrándolos en el siglo XVII, dueños de varios oficios de escribano, jurados y regidor de la ciudad de Guadix, terminando emparentados con unas de las famlias de la mas rica estirpe morisca granadina.

Las actividades comerciales de estas familias fueron principalmente el comercio de la seda. Siendo la artesania y el comercio la siguientes opciones.
Los principales puestos de estos comercios que van desde la seda, hasta el jabón, lino y corambre, que realizan en persona, se situan en las calles Zacatin y entre las laberínticas red de calles de la Alcaiceria de Granada. Podemos mencionar a Alonso Hermes y su hijo, el jurado Miguel Hernandez Hermes, el cual tenia criados y factores a su servicio.

A partir de la persecución de 1727 al núcleo de estas familias, se produce el exilio al Imperio Otomano, y de allí a Túnez, como los Figueroa,. Otros se dispersaron por otras tierras de España, asentándose  en Priego (Córdoba), Vélez Málaga y Málaga, las cuales se advierte una pronta recuperación económica, supuestamente por la cooperación  y ayuda de otras familias moriscas ocultas, que aún perviven en ciertas ciudades del territorio de España y volviendo a las prácticas endogámicas, la cuales se pueden rastrear claramente hasta el siglo XIX o mas...

En cuanto al resto del colectivo, optaron por los matrimonios mixtos como forma de integración, movidos por el miedo  a ser encarcelados, perseguidos por la inquisición, rechazados  o denunciados nuevamente, perdiéndose de esta manera,  su rastro, en la fusión con los linajes de cristianos viejos cayendo en el olvido.

Un documento al cual recomiendo leer para mas detalle de evolución de las diferentes familias moriscas en el siglo XVII y XVIII Los moriscos que se quedaron. La permanencia de la poblaciòn de origen islámico en la España Moderna (Reino de Granada Siglos XVII y XVIII).



Otra prueba de que en 1609 no ha significado el fin de los moriscos en España, se puede extraer de los trabajos realizados y publicados por el jesuita Tirso Gonzalez de Santaella en 1687, en el cual defendía la utilidad de los sermones públicos " para combatir la perfidia de los mahometanos en muchas ciudades de España, sobre todo, Málaga, Vélez Málaga, Marbella, Gibraltar, Jerez de la Frontera, Puerto de Santa Marìa, Cádiz, Sanlúcar de Barrameda, Sevilla, Ronda, Arcos y en la Curia de Madrid"(2)


Otro caso son los moriscos de Villarubia de los Ojos.  Estos, descendientes de mudéjares castellanos, tenían una posición privilegiada en comparación con los moriscos granadinos, ya que su larga asimilación, los hacía casi equiparable con los cristianos viejos, Los moriscos de Valencia, Murcia, Castilla y Aragón otras tierras mas, si bien muchos habrían sido expulsados pero pronto, han vuelto y hasta recuperado sus bienes a través de los tribunales y han mantenido hasta sus apellidos moriscos después de su conversión.
Para el siglo XVII estaban mucho mas asimilados, no se concentraban en barrios demarcados, sino que vivían en medio de los cristianos viejos, y la mayoría de ellos vivían en las calles mas próximas de las parroquias. Poco o nada se podría sospechar que fueran moriscos, porque salvo sus apellidos de bautismo, nada los hacía físicamente diferentes, hasta su lengua  árabe o aljamiada, habían perdido y llamaban al cura para su extremaución en su lecho de muerte. Prácticamente desconocían el árabe y su conocimiento del Islam era muy limitado.

Los problemas empezaron con la llegada de los nuevos moriscos granadinos, expulsados de Granada a raíz de las revueltas de la Alpujarras en 1570. La idea era repartirlos por el norte y lo mas dispersos posible.
Sus actividades se basaron en trabajos mas bajos y menospreciados, como bracero u hortelano. A pesar de ello, pudieron progresar, consiguiendo poseer sus propio ganado y herramientas. Intercambiando las actividades agrícolas con la del comercio, lograron cierta libertad de movimiento y escapar de la vigilancia a la que estaban sometidos. La prosperidad de estos, en contra de las dificultades económicas que atraviesan los cristianos viejos, despiertan rencores, acusándolos de ser culpables de desvalorizar el trabajo y de lograr vivir "en unas condiciones que para ellos es inaceptable". Un contemporáneo escribe al respecto "Los moriscos, la mayor parte son cavadores, segadores, hortelanos, correos de a pie, recueros, herreros, y de otros oficios de trabajo y exercicio, están hechos a pasar con cualquiera  y mala comida y gastan poco, y cuando no fuese mas que el no beber vino, es una grande ventaja que nos tienen".

Los procesos inquisitoriales a los moriscos han pasado por varias etapas, según circunstancias
socio-políticas, tanto internas como externas. Y que desde 1570, la población empieza a sentirse incómoda con los nuevos moriscos granadinos, ya que a diferencia de los mudéjares ya asimilados , empiezan a revitalizar el islam todavía fresco entre los granadinos.(3)

Para 1746, la presencia de moriscos o cristianos nuevos en la villa  todavía seguían presente,  (4)

Tampoco debemos olvidarnos de los esclavos moriscos, que fueron puesto en venta después de que quedaran cautivos en las revueltas de las Alpujarras. Siendo el mercado de esclavos en Sevilla, también se registra en  deportaciones y compras en Zafra, según consta en actas notariales,  Aunque con el tiempo, según los censos, la cantidad de esclavos moriscos va mermando, unos por causa naturales, otros por lograr la libertad, es de esperar que para la fecha de expulsión en 1609, todavía quedaran unos cuantos,  puesto que los esclavos no fueron incluidos en el bando real.  Por ello, hubo muchos libertos y libertas que se han hecho pasar por esclavos i mantener su situación de esclavos para escapar de la expulsión, Tal el caso de Teresa Figueroa Ponce de León, en cuyo testamento redactado en el año 1610, hace referencia a lo siguiente:

"Yten mando que Catalina López morisca granadina, mi esclava, por el buen servicio que me a hecho, quede libre y no sujeta a esclavitud y servidumbre alguna, con declaración que, si el edito y bando que se a publicado para que los moriscos salgan destos reynos se executare, no balga esta manda y libertad, antes dexo a la dicha Catalina López en la misma esclabitud que tiene para que sirba a la persona que mis albaceas nombraren, porque yo confío della que quedará mexor en esclabitud que no salir destos reynos (…)”
Pero no todos los dueños estaban por la labor de libertarlos o de permitir que en caso de matrimonio entre los esclavos, permanecieran viviendo y sirviendo ambos bajo un mismo techo. Si bien han habido propietarios benevolentes , otros, como el caso que remito siguientemente de la esclava Isabel Gonzáles, casada con Francisco  Gonzáles, liberto, donde el propietario de Isabel, pone condiciones muy gravosas, imposible de afrontar, Francisco Gonzalez, es quien acude a las autoridades para tratar de solucionar el problema, con fecha 1749:

"“Ya sea por no averlo llebado bien a causa de la falta que le hará mi muger en los
quehaceres a que estaba empleada en sus casas, ya porque quiera e permanezca en la
misma servidumbre, a proferido razón de que la estima en la crezida cantidad de quatro mil reales de vellón” (5)



Para fines del siglo XVIII, existe conciencia social de que muchos de los moriscos expulsados, han quedado  y han permanecido en la sociedad, por el mero hecho de que fueron  ellos mismos,  prelados, párrocos, vecinos  y duques, condes y marqueses, quienes les han protegido y ayudado a ocultarlos.

Para el siglo XIX todavía continuaban  los Estatutos de Limpieza de Sangre registrándose casos hasta mediados del siglo XIX, Eran preguntas puntuales en Universidades,  Conventos, por ejemplo de San Carlos ó el Colegio Mayor de Fonseca de la Universidad de Santiago para obtenciòn de becas  "«Si sabe (el testigo) que, así dicho Colegial electo, como sus Padres, Abuelos y Bisabuelos por las respectivas líneas han sido y son tenidos, y reputados por Cristianos 
Viejos, sin raza ni mezcla de judío, Moro o Converso; y que no han sido condenados 
por el Santo Oficio de la Inquisición como Hereges o sospechosos de la Fe» ó bien aún  existian  pleitos por ascendencia morisca.(6)

Con esto podemos concluir que muchas familias moriscas han permanecido en España a pesar de las expulsiones, discriminaciones, y persecuciones. Han ido asimilándose entre los cristianos viejos, durante los siglos siguientes a la orden de expulsión de 1609, y a pesar de sus esfuerzos por permanecer como una élite separada culturalmente, no han podido evitar la aculturación y asimilación a través de los matrimonios mixtos y así evitar su discriminación social  y marginalización  y poder vivir en su tierra natal y de sus predecesores.
Para principios del siglo XIX, se les empieza a perder el rastro...

(1) EL ESPAÑOL HABLADO EN TUNEZ POR LOS MORISCOS (Siglo XVII-XVIII)Míkel De Epalza Ferrer,Abdel-Hakim Slama-Gafsi

(2)Historia de Alhaurín de la Torre en la edad Moderna: 1489.1812- Jose Manuel de Molina Bautista
(3) INQUISICION Y MORISCOS. Procesos del Tribunal de Cuenca- Mercedes García Arenal
(4)LOS MORISCOS DE VILLARUBIA DE LOS OJOS (SIGLO XVI-XVIII)Historia de una minoria asimilada, expulsada y reintegrada
(5)LA ESCLAVITUD EN EXTREMADURA (SIGLOS XVI-XIII). Tesis doctoral Rocío Periañez Gómez
(6)TRAMITACIÓN DE LOS EXPEDIENTES DE LIMPIEZA DE SANGRE DEL MONASTERIO DE BERNARDAS DE ALCALÁ DE HENARES (siglo XVII-XIX) - Mª del Val Gonzalez de la Peña

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